Quioña quioña cotorros está es larga y triste como la frente de slobo Para dar contexto hace más de cinco años estuve en la universidad, conocía a una chica ahí, era una 10/10 y muchas de las veces salíamos de fiesta, al principio se me hacía la difícil pero con el tiempo y trabajándola por fin saco los besos, posteriormente hubo demasiadas veces que nos besábamos y nos dábamos tremendo agarrón, pero sólo quedaba ahí, cuando yo le proponía irnos a un motel a veces cuando las cosas se calentaban mucho, por una u otra razón no se podía, entonces fue mi palo frustrado durante mucho tiempo, ási duré como por cuatro años y el sueño de darnos un tremendo palenque, lo veía por perdido, pero perseveré y no me daba por vencido, un día quedamos en salir a un bar algo tranqui, porque al día siguiente tenía que ir a trabajar, pero pues con tal de verla y darnos nuestros tremendos besos hacia que valiera la pena, cabe mencionar que yo venía un poco entonado, porque me eché una cervezas en mi casa y también que esa noche ya iba mentalizado de que no iba a pasar nada más, total que fuimos al bar y todo bien. Empezamos a beber unos tragos para empezar a calentar la garganta y los labios, después de eso se nos ocurrió irnos a otro bar, ahí fue cuando las cosas se pusieron más buenas, empezamos a seguir bebiendo, pero las bebidas estaban fuertes yo a pesar de qué ya estaba entonado, pues seguí tomando con ella a tal manera de que nos pusimos muy ebrios, pero a pesar de eso iba muy bien todo, de repente, pues vimos la hora eran como a las 12 de la noche ya, y pues dijimos no pues la verdad ya nos tenemos que ir no sin antes, agasajarnos en el bar y darnos tremendo agarrón, me fui bien servido de ahí en esa ocasión lleve mi auto, iba a llamar a mi hermano para que conduciera el auto y la lleváramos a su casa, Y oh! sorpresa, cuando nos metimos al auto, y antes de qué yo sacara el teléfono para marcar, ella se pasa a mi asiento poniéndose encima de mí agarrándome y dándome unos tremendos besos, cabe mencionar también que ese día ella llevaba falda, por lo que se me hizo muy fácil empezar a sujetar sus enormes y jugosas posaderas, y sucedió lo que tanto quería de momento, así es Cotorros, le empecé a dar tremendos de dulce en ese momento dije, ya se armó al fin los años que la trabajé y van a rendir frutos, en eso me dice ella que vayamos al hotel y nos quedaba a tres minutos en el coche, me fui muy despacio, porque sinceramente ya estaba súper pasado de copas, nos metimos al hotel y pues seguimos, nos empezamos a quitar la ropa en mi mente solamente desde ya esto es real?, Al fin va a suceder?, Todo iba muy bien. Nos quedamos como Dios nos trajo al mundo y estábamos a punto de concretar el acto, justo cuando me paré a buscar para ponerme el globo sentía que algo no estaba bien alla abajo, en ese momento sentí un pánico tremendo y empecé a sudar frío y de tanto que pensé varias cosas y me puse nervioso. Lamentablemente el soldado no quiso cooperar, ella todavía le dio cariño, mientras yo probaba sus juguitos mágicos de ahí abajo pero la cosa no funcionaba, entonces me metí al baño, le dije que ahorita regresaba, intenté de todo cotorros, pero pero el motor ya no estaba funcionando, y es ahí cuando me desespere cuando regresé a la habitación Ella estaba sentada esperándome con una cara que tenía de por favor, ya introducémela y dame todo, le dije que me perdonara, pero que estaba tan negro que no pude levantar el asta, ya solamente se quedó víendome como de qué triste y mejor dijo pues vamos a dormir, yo nada más me acosté y no pude dormir para nada, después de eso ya casi no hablamos hasta la fecha, pero al menos queda en mi mente que la vi en cueros y probé su sabor. Y esa es mi triste historia de cómo mi Trabajo de más de cuatro años con la 10/10 se fue la basura quedándome con las ganas de darle de mi agua bendita Moraleja: no beban tanto para que ambas cabezas estén al tiro Saludos cotorros gracias por leerme, desde la CDMX hacen que mi día sea menos pesado escuchándolos