Anónimo Hola, cotorros. Actualmente no vivo en México, pero hace algunos años, cuando tomé la decisión de irme del país, me encontré con un viejo amor para despedirme de ella… ya saben, una despedida de esas que uno nunca olvida. 😂 Total que nos vimos y yo ya iba con el arma cargada, la punta bien filosa y cromada… pero la señorita todavía no estaba preparada porque, al parecer, tenía hambre. 😂 Le dije: “Pues vamos a comer al hotel, pedimos algo y ya”. Pero no, la señorita quería carnitas. Y pues ni modo, uno es caballero y tuvo que complacerla. Nos fuimos caminando por un tianguis allá por Neza. Yo ya iba bien prendido, tocándola, besándola en el cuello y tratando de acelerar el asunto, pero la morra nomás no se apuraba. Era más plática que comida. Y aquí viene un dato importante para la investigación: Yo solamente me comí UN taco de carnitas. Ella se chingó TRES. Tres. Yo desde ahí ya estaba pensando: “Esta mujer no sabe lo que está haciendo”. 😂 Total, terminamos de comer y nos fuimos al hotel. Y pues ya saben cómo siguió la cosa: besito por aquí, nalgada por allá y finalmente empezamos con el delicioso. En una de esas, ella estaba de perrito y yo veo una mancha en la cobija. Una mancha… sospechosa. De esas que uno ve y piensa: “¿Qué chingados es eso?” Así que, discretamente, la volteé, la acomodé y continuamos un rato más. Entre mi pensé, ya valió madres esto a la verga. Y yo, muy digno, me levanté y le dije: “Disculpa, creo que voy a bañarme”. Me metí al baño y ahí fue cuando escuché que la morra empezó a llorar. Y yo dije: ya se dio tinta Pero cotorros… ¿Se acuerdan de la mancha sospechosa? Pues sí. Era mierda líquida. ¡ME HABÍA CAGADO YO! 😂😂😂 Lo sentí cuando me dio el primer retortijón y sentí un escalofrio Y lo peor es que, en lugar de aceptar mi responsabilidad como adulto, mi primer pensamiento fue: puta madre pa que me chingue ese taco, pero después pense “¡Fue por culpa de los tres tacos de carnitas que se chingó esta vieja, si, ella fue, ella se cago, a huevo!” 😂😂😂 Total que ya no terminamos el delicioso. Pero aquí viene lo más cabrón de toda la historia: Desde ese día, la morra me sigue pidiendo disculpas por haberse comido los tres tacos. JAJAJAJAJA. Ella piensa hasta el día de hoy que se cagó ella. Así que, si algún día escucha esto: ¡Perdón, morra! Tú no te cagaste. ¡El cagón fui yo! 😂😂😂 Les mando un saludo desde República Checa, cotorros. Son la mera verga y espero algún día poder verlos por estos lados. La banda mexicana de acá estaría feliz de tenerlos dando show. Gracias por leerme y perdón por la anécdota tan culera. 😂🦜 Un abrazo y gracias por hacerme feliz en mis horas de trabajo