Categoría: Juego estupido. Que tal cotorros, soy Adrián, les vengo a contar una chingona como la pelona de slobo. Hace unos dos años, cuando iba en secundaria, era un chamaco grosero, burlón y también un güey que no enfrentaba sus consecuencias, en muchas ocasiones me burlaba de profesores y siempre me escondía, hubo un día en el que en clase de inglés yo y mi mejor amigo no parábamos de reír y de burlarnos de la profesora, ese mismo día, me llegó mi karma, después de la escuela fui a casa de mi mejor amigo, me comentó de un juego, tomarnos un sprite a fondo y terminar con un eructo pero de los que espantan, comenzamos el juego y yo al terminar me atragante y seguido caí al suelo, cotorros, me había desmayado, y lo peor fue que caí de osico, pues de tanto gas, a mi cerebro no le llegó el oxígeno. Mi amigo se estaba cagando de la risa, pero cuando desperté, mi boca sangraba y me dolía la nariz, me mira en un espejo y paso lo más horrible de toda mi vida, mis dos preciados dientes frontales estaban rotos, llore como niño chiquito que no le compraban lo que quería, gritaba y gritaba "mis dientes, mis dientes", estába super euforico y tenía mucho miedo, mi amigo también lloraba y no sabía que hacer, llamo a mis papás y ellos llegaron super enojados, sentí mucha vergüenza y me sentí tan estupido y decepsionado de mi mismo, ese día me llegó una gran puta lección, dejar de hacer estupideses y dejar de ser un estupido, después de eso le tuve un chingo miedo al sprite y también a tomarme cualquier cosa a fondo. Gracias a mis papás ya tengo dientes nuevos y ya no hago retos todos tontos. Hoy en día cuento está anécdota junto a mi amigo con mucha risa aunque aún me da sentimiento. Los amo mucho cotorros, saludos desde ecaterror, quiero que sepan que los escucho siempre que hago mi pinche tarea, me alegran mis días y me hacen cagarme de risa